¿Cuándo fue fácil amar? ¿Cuándo el amor vino con manual de
instrucciones? Pues nunca, así que no debería quejarme. No soy la única a la
que le cuesta sonreír. Ni soy la única a la que le duele quererte. Pero claro,
¿a mí qué me importan los demás? A mí me importo yo, ya que «yo soy yo y mi circunstancia y si no la
salvo a ella no me salvo yo». Y lo que importa, es que me debilitas. Tus
sonrisas frías, tus abrazos rutinarios y nuestra "amistad" a medias
me están matando. No por nada especial, simplemente, me cuesta entenderte. No
sabes cuánto.
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