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viernes, 30 de mayo de 2014

Fiel soñadora

Si digo que me duele el corazón no miento. Que mi paciencia está agotada es un hecho. Que no me quedan lágrimas que derramar es cierto, y que no luchar más es mi deseo. Solo quiero respirar. Respirar nuevos aires. Probar nuevos sabores. Rozar nuevas pieles y besar nuevos labios. Pero estoy agotada, tanto física como mentalmente. La cama es lo único que me llama y no precisamente para divertirme. Necesito descansar, vaciar mi mente de recuerdos y resetear mi corazón de sentimientos pasados. Y todo ello bajo el manto de mi fiel amiga la oscuridad y de mi viejo compañero el silencio. Quizás si descanso lo suficiente olvide las antiguas pesadillas y pueda volver a soñar. Quizás si alguien me acompañara mientras sueño...Ya sea en mis sueños o en mi cama. Ya sea acariciándome el pelo mientras duermo o comiéndome el cuello mientras la cama pide una tregua.
¿Sabes? Dicen que el dinero hace la felicidad, pero créeme si te digo que sin amor no se va a ninguna parte. Puedes continuar tu camino, pero nunca te embriagará esa sensación de calidez, de dicha, de felicidad que envuelve a aquellos que han besado a su príncipe o princesa, aquellos que han probado el sabor de su media naranja o aquellos que han respirado al tempo de su pareja.
Y mientras suenan las notas de la 'sonata de luna' de algún piano melancólico, mi cuerpo se arrastra pesadamente hacia mi cama, donde espero encontrar una nueva ilusión.

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