Pinceladas de su sonrisa van pintando mi alma de verde. Un verde que evoca a sus ojos, que son como la esmeralda más codiciada entre todas las piedras preciosas. Son como un inmenso manto de hierba en el que poder tumbarme a contemplar el brillo del Sol, el cual envidia el resplandor que los tuyos esparcen allá donde mires. Y es que de esperanza vas sembrando el horizonte.
Ojalá ese optimismo que brota de esas palabras no desfallezca ante las zancadillas y obstáculos que encuentres.
ResponderEliminarEso me gustaría a mí. Aunque con personas como tú,es más fácil caer y levantarse sonriendo.
ResponderEliminar