Todos sabemos que el mundo es redondo porque nos lo han dicho, nos lo han enseñado, etc. Pero cuando era niña, yo pensaba que el mundo también podía tener esquinas. Y que esas esquinas hicieran mucho daño. Por tanto, yo me refugiaba de esas esquinas así. Aunque también me contaron, que pasé por una época maravillosa, en la que la sonrisa no se me escapaba de los labios por muchas personas que hubiera a mi alrededor. Creo que olvidé la existencia de esas esquinas al ver que no me herían. Evidentemente, esa etapa terminó hace mucho. Empecé a chocar con todas las esquinas de las que me había refugiado hace tanto tiempo.
Aún me llaman "arisca". Aunque la mayoría de las veces, varían el término por el de "borde". Mis razones tengo para usar el sarcasmo como arma letal. Tengo miedo de que me hagan daño. De no poder recuperarme. De que descubran mi punto débil. De desnudar mi verdadero yo. Claro que poner etiquetas, yo lo prefiero dejar para los productos del supermercado. Para la ropa, y demás cosas que tengan precio numérico. Una etiqueta más o menos así: Camiseta de manga corta- Mujer- Talla S. No así: Alba Luiz Ronda- 16 años- Borde. No sé, no me gusta sinceramente. Y si a alguien no le gusta como soy, tiene dos caminos: o lo acepta, o la deleitaré con mi mejor repertorio irónico. Claro que lo haré para refugiarme de sus críticas...
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